lunes, 22 de junio de 2009
Una princesa dormida en un castillo vacio al despertar se dió cuenta que estaba fuera de sitio. En medio de la ciudad anda arrastrando su traje, las joyas de su corona no sirven para este viaje. Al despertar comprendio que era rodar su destino. Su reino por un amigo que le acompañe esta noche, que pronunciara al oido.. las silabas de su nombre.
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